Año nuevo, vicios viejos

Los buenos propósitos que nos marcamos a comienzos de cada año raramente se cumplen al 100%, y con frecuencia tampoco al 50% a fecha 31 de diciembre. Pero no vamos a caer en el desánimo, ni a justificar con ello que dejemos de intentarlos. ¿Año nuevo, vicios viejos? Digamos que no.

En los escasos días que llevamos de 2016, hemos tenido que afrontar ya los mismos viejos errores de los años anteriores, en los que parece que es demasiado fácil caer a la hora de plantearnos una nota de prensa. Hagamos un repaso, con la esperanza de que vamos a tenerlos en cuenta para evitarlos:

 

  1. Una nota de prensa no es un anuncio

La nota de prensa es información corporativa, no publicidad, manifiesta o encubierta.

Claro que toda empresa u organización quiere ofrecer su “lado bueno” en la ‘selfie’ que representa la nota de prensa que emite, que no es más que una instantánea del “día a día” de la misma: una foto de su vida cotidiana.

Podemos arreglar esa foto con cualquier editor de imagen para eliminar brillos, enfocar o eliminar el efecto de los “ojos rojos” que produce el flash. Pero de ahí a trucar la imagen y distorsionarla hay un abismo.

Si mostramos nuestra imagen tan “arreglada” que dejamos de ser reconocibles en ella, no seremos creíbles. Y todo nuestro esfuerzo por ofrecer nuestro “lado bueno” habrán sido en vano.

Es más, si una vez caemos en la tentación y en la evidente inverosimilitud de pretender parecernos aalgún ‘sex simbol’ de Hollywood, cuando en la realidad nuestro tipo es más de barriguita cervecera, pinchitos de tortilla y entradas en el pelo o, de calvicie, dejaremos de tener crédito para las demás veces sucesivas. Un alto precio a pagar en un mundo en el que la credibilidad y la confianza son dos de las condiciones más preciadas y ‘sine qua non’ para el éxito.

 

  1. Una nota de prensa es para hacerse notar, no para vender

Las ventas y el aumento de volumen de negocio son la consecuencia lógica ideal de una buena política de imagen.

El cultivo de la buena imagen corporativa es comparable a cualquier otro cultivo: hay que sembrar la semilla, saber regarla a su tiempo y tener paciencia para que el fruto brote de manera natural, y en su debido momento.

Una buena política de imagen pasa por una estrategia de Comunicación Corporativa, interna y externa, diseñada de forma cuidadosa y profesional.

En esta estrategia se encuadra la emisión regular, oportuna y debidamente planificada de notas y comunicados de prensa, así como una política de transparencia informativa, accesibilidad para los medios y periodistas y coherencia argumental y discursiva.

Como se puede comprobar, nada de esto tiene que ver con el “¡Cómprame!”, “¡No te lo pierdas!” y expresiones semejantes, casi siempre imperativas, que pretenden intimidar el subconsciente del público para que haga exactamente aquello que queremos que hagan: consumir nuestro producto.

Si intentamos “meter por los ojos” al primero que pasa nuestros productos, nos convertimos en unos pesados impacientes y agobiantes a los que el público rehuirá. Sin embargo, si nos limitamos a informar de manera documentada y contrastada acerca de nuestros productos y los ponemos en comparación con los de la competencia, ganaremos en transparencia y credibilidad y la probabilidad de merecer esa compra o consumo de nuestros servicios será mayor.

 

  1. Una nota de prensa no es un libro, pero tampoco un refrán

Cuando indicamos que la nota de prensa ha de tener un mínimo y un máximo de extensión no es por capricho. Textos de menos de 300 palabras no quedan bien, aunque sean admisibles notas la mitad de palabras (150). Per textos excesivamente cortos demuestran que al autor lo que le interesa es “venderse”, sin tomarse la menor molestia en informar y documentar, como si escribir un texto aceptable fuera para él una pérdida de tiempo.

En el polo opuesto se sitúan quienes creen que la nota de prensa es una buena oportunidad para escribir acerca de los orígenes, la historia y todas las aventuras presentes, pasadas y futuras de la organización. O quienes creen que a fuerza de recrearse una y otra vez en los mismos argumentos a lo largo de un texto largo van a resultar más convincentes.

Ninguno de estos excesos es bueno. En WordPress, por ejemplo, que es una de las plataformas de publicación de páginas web y blog más extendida del mundo, no son vistos con buenos ojos los textos de menos de 300 palabras, que es la medida mínima ideal recomendada en TusMedios. Pero tampoco se recomiendan textos de más de mil / mil doscientas palabras.

Desengáñese: si usted no es capaz de decir algo interesante en un texto entre 300 y mil palabras es que no tiene nada interesante que decir, o que no sabe decirlo,

En este post no queremos llegar al millar de palabras que recomendamos de máximo en un mismo texto. Así que concluimos recomendando, una vez más, que se tengan en cuentas estas líneas maestras y que, en caso de duda, recurra a profesionales.

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